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Ortigueira en la construcción del Hospital de los Reyes Católicos

Horizonte Tours
18 Noviembre 2020

Ortigueira en la construcción del Hospital de los Reyes Católicos



 
 
El Hospital de los Reyes Católicos supuso un fresco soplo de modernidad a los viejos e insalubres hospitales medievales, un cambio sorprendente en la tipología de edificios sanitarios en España.
 
Este cambio vino dado debido a que los Reyes Católicos  asumieron como beneficencia real,  la tradicional asistencia sanitaria caritativa llevada a cabo por las órdenes religiosas.

 
Los Reyes Católicos financiaron una construcción sanitaria moderna, con separaciones entre enfermos, incipiente especialización de dolencias o concentración ordenada de los servicios…una idea de salubridad e higiene innovadora para 1501, aunque no para la Humanidad, ya que dicha idea se extrae de antiguos textos procedentes de Grecia y Roma.

 
Dada su envergadura, la necesidad de materiales se incrementa en volumen, variedad y calidad y llega a dispararse, ya que se trata un edificio público de grandes dimensiones destinado a acoger un gran número de personas y a ocupar un lugar muy significativo, y sin dudas, estratégico, dentro de la ciudad apostólica de Santiago de Compostela.

 
Algunos materiales se importan del extranjero, en concreto de Portugal, de donde se importa la codiciada piedra de Ança, excelente para las esculturas. Otros materiales vienen de comunidades vecinas, como la cal de Asturias. La madera se talará en los bosques de Ameixenda, parroquia del ayuntamiento de Santiago de Compostela, de donde también se extrajeron los sillares de granito de  los que se nutren los muros del edificio y gran parte de los edificios compostelanos. La losa y el hierro vendrían de tierras más lejanas, pero también gallegas.

 
Quizá precisamente por su condición de Villa de Realengo, o por disponer de dos materiales de óptima calidad necesarios para la construcción y escasos en Compostela, Santa Marta de Ortigueira fue escogida para proveer al edificio de la corona tanto de hierro ,como de una de las mejores materias primas de la zona: la pizarra.

 
De las canteras orteganas se extraía la pizarra, y a sus oficiales se les pagaba exactamente, 6 maravedíes por carro de losa, y, una vez abonado el pago, era enviada a Santiago de Compostela por mar, en concreto desde el puerto, de Espasante, desde donde era conducida vía marítima hasta Cesures, y de aquí, otra vez  en carros hasta Santiago.
 
La piedra de losa fue  empleada como material de relleno en la mampostería del edificio real, aunque también se utilizó en ocasiones para los suelos.
 
Por la misma vía marítima se transportaba hierro.



 
De las herrerías de Ortigueira y Cedeira se comerciaba con Santiago con utensilios como picos, mazos, cinceles, clavos que eran de diferentes tipos y se adquirían en lotes de cientos o millares…en ocasiones se transportaba la materia sin trabajar, y una vez en Santiago se ocupaban de ella maestros especializados en darle forma, es el caso de las rejas que todavía se conservan en la entrada y en capilla del Hospital, ambas espectaculares y  originales del siglo XVI, y que todavía se yerguen imponentes ante todos aquellos visitantes que se albergan en uno de los buques insignia de la Red de Paradores Nacionales: El Hostal de los Reyes Católicos.
 
 
 
Isabel Romera López
 
 

 
 
Bibliografía:
 
ROSENDE VALDES, Andrés: El Grande y Real Hospital de Santiago de Compostela, Editorial Electa, Consorcio de Santiago, 1999.
 
GARCÍA GUERRA, Delfín: El Hospital Real de Santiago (1499-1804), Fundación Pedro Barrié de la Maza, 1983.



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